Por: Mto. Fernando David Márquez Duarte
La situación de salud pública, económica, social y política en Brasil por la pandemia de COVID-19 y por el manejo tan catastrófico, nefasto e individualista del gobierno de Bolsonaro es crítica. Brasil es el país con más muertes por COVID-19 y con más casos de COVID-19 en todo América Latina. Además, es el segundo país con más muertes por COVID-19 en el mundo y el tercero por cantidad de casos. Finalmente, es el país con el porcentaje más alto de muertes y casos de COVID-19 en todo el continente. Al día de hoy han muerto más de 460,000 personas de Brasil por COVID-19.
Como respuesta a la desastrosa y necropolítica situación en el país, cientos de miles de personas salieron a protestar a las calles contra el gobierno de ultra-derecha de Bolsonaro. Las personas protestaron en más de 260 ciudades de Brasil simultáneamente, siendo en São Paulo (ciudad más poblada de Brasil) la más numerosa. Así mismo, es importante resaltar que las personas que protestaron usaron cubrebocas, que es un acto de protesta contra el gobierno de Bolsonaro, que nunca usó cubrebocas y no realizó una estrategia para concientizar a la población para usarlos. Aunque las protestas sean en general contra el gobierno de Bolsonaro y su manejo (o nulo manejo) de la pandemia, hay cada vez más voces que están exigiendo que se realice un impeachment contra Bolsonaro, es decir que el Congreso de Brasil vote para revocar el mandato de Bolsonaro por todas las muertes causadas por el nefasto manejado de la pandemia por COVID-19, por la crisis económico y de desempleo que ha llegado a los niveles más altos en más de 30 años y por la violencia del crimen organizado que Bolsonaro prometió controlar; aunque tiene el gasto militar y en armamento más alto desde la dictadura, los asesinatos, violencia y ataques por el crimen organizado, especialmente en comunidades indígenas y zonas rurales está en niveles devastadores.

Al respecto, la doctorante y activista Livia Maria Kalil, que participó en las protestas de São Paulo y comenta: “Lo más significativo es que fue una reacción popular contra el gobierno que se ha mostrado completamente dispuesto a dejar que las personas mueran. Actualmente existe una Comisión Parlamentar de Investigación contra las acciones del gobierno de Bolsonaro por la pandemia, porque Bolsonaro se negó varias veces a comprar la vacuna a tiempo, se negaron a establecer una cuarentena”.
La académica declara también que la postura del gobierno de Bolsonaro contra China, hizo que no se pudiera obtener la vacuna Sinovac y creó muchos obstáculos y problemas al Instituto Butantan para desarrollar la vacuna Coronavac porque el gobierno no brindó recursos ni apoyo y hasta obstaculizó el obtener los insumos necesarios para desarrollar la vacuna.
Sobre el impacto de las protestas en general Livia comenta: “Yo creo que independientemente del resultado de las protestas, considero que es un buen preludio para las elecciones presidenciales del 2022 y que muestra que las personas se están movilizando, especialmente muchas personas jóvenes”. Es importante resaltar que actualmente el nivel de popularidad de el expresidente Lula, (quien ya declaró sus intenciones de volver a ser candidato a la presidencia en 2022) están en más del 55%, mientras que la aprobación del presidente Bolsonaro es menor al 28%.
Finalmente, Livia agrega que una frase de las más ilustrativas de la situación actual de Brasil es: “Si el pueblo brasileiro va a las calles a protestar durante la pandemia es porque el gobierno es más peligroso que el virus”. FORA BOLSONARO!
