Por Gabriel Mendoza García
No se por dónde empezar. Llegué a este oscuro mundo en donde los ecos parsimoniosos y repetitivos me provocan nauseas. Fue mientras mi anterior contenedor caminaba en los invernaderos de San Luis Potosí. Ninguno llevaba protección alguna. Me pregunto si piensan que el poder está relacionado con la inmunidad… Otra pregunta que no tendrá respuesta. Al menos, no próxima. Y ahora estoy aquí: entré por su boca, ya que nunca es capaz de cerrarla. Entre palabra y palabra hace pausas de unos treinta segundos. Era lógico que yo tendría oportunidad de introducirme en su cuerpo. Y ahora resbalo por la faringe. Dentro de dos días comenzaré a propagarme en sus pulmones. Es raro, en pocos minutos ya soy capaz de conocer su mente. El laberíntico camino de su sistema nervioso me ha llevado hasta el cerebro del humano conocido como Andrés Manuel López Obrador. Es hora de saber que sucede en su interior:
“Mexicanos, al grito de guerra,
El acero aprestad y el bridón,
Y retiemble en sus centros la tierra,
Al sonoro rugir del cañón”
“No… Vamos a permitir… Que… los… corruptos…
Dominen… a… la… … … clase… más… eh… … perjudicada…
A… nivel… socio… económico…”
“Negrita de mis pesares,
Ojos de papel volando,
Negrita de mis pesares,
Ojos de papel volando,
A todos diles que sí,
Pero no les digas cuando,
Así me dijiste a mí,
Por eso vivo penando…”
“Beatriz… se me ocurrió… una… gran… idea…
Vamos… a… ir… a… comer… a… Gaby… Lu…
Venden… unas… quesadillas… bien… chingonas…”
“Recuérdame, hoy me tengo que ir mi amor,
Recuérdame…
No llores por favor.
Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás,
A solas yo te cantaré,
Soñando en regresar”
“Calderón tiene la culpa… Yo no…
Peña fue el que dejó… al país… así…
Fox… fue… un… falso… mesías…”
“Ven, ven, ven,
Ven, ven, ven,
Vamos a Tabasco que Tabasco es un edén,
A Tabasco”
“Así, así, qué rico, Geraldine”
A la madre, no mames. Esto es peor que sumergirme en aguas heladas. Ahora mismo no sé si debo quedarme. Lo mejor será llevarme a mi linaje y salir de aquí lo antes posible. Al próximo estornudo saldré volando y me habré librado de esto. Creo que ahí viene, sí, es verdad, ahí vam…
El estornudo es impresionante. Salgo proyectado a más de dos metros de distancia. Me sigue dando risa que su sana distancia sea de un metro y medio. Si supieran… Ah, creo que hay un nuevo anfitrión. Esta vez, no habrá marcha atrás. Completaré mi misión, cueste lo que cueste. Al final, todos creen que soy un virus que proviene de un murciélago. Nunca sabrán que ni siquiera provengo de este planeta. Un momento… ¿dónde estoy? Iré a ver al cerebro de este individuo:
“Señor Presidente, es urgente que tomemos medidas respecto al transporte público. La gente se está contagiando allí”
“No es posible, ¿acaso está bailando? Bueno, es verdad que su política es una basura, pero nadie puede negar que el viejo sabe mover el bote”
“Quédate en casa”
Seas mamón…
