Opinión | La lección que nos dejó el 2020: historia de amor, agradecimiento y salud

Por Jerónimo R. Franco

Ha pasado algún tiempo desde la última vez que escribí. Evidentemente no tenía ni la más mínima idea de que lo primero que fuera a redactar desde esa ocasión sería acerca del confinamiento, del coronavirus y de la pérdida.

Hoy me encuentro en una situación totalmente distinta con la que inicié el 2020: enero fue una época de redescubrimiento personal, en febrero tuve un momento de valentía y marzo…marzo fue el mes de la supervivencia, de las voces levantadas, de una congregación reunida el día 8 en el zócalo de la Ciudad de México, con el poder femenino tomando lo que, indudablemente, nos pertenece a todas y todos por derecho: la vida. Y el intercambio social que ese acontecimiento marcó en nuestras vidas no podía iniciar de otra manera; con una protesta histórica de mujeres seguida de una pandemia mundial que nos ha traído tragedias dolorosas.

En unos días se acaba el que, es considerado, el peor año de la humanidad y nuestro imaginario colectivo no estaba preparado para algo que leíamos en libros o veíamos solamente en películas. Las noticias han sido cada vez peor, más duras y difíciles de confrontar, el golpe de realidad nos dio una bofetada sin precedentes; sin embargo, así como se acaba el 2020 pareciera ser que toda esta vorágine negativa podría disminuir significativamente desde el primer minuto del 1 de enero de 2021.

¿Por qué menciono esto? Pues aparentemente la navidad llegó un día antes a México. Este miércoles a las 9 am arribó a nuestro país el primer cargamento de vacunas de Pfizer proveniente de Bélgica; se espera que lleguen 1.4 millones de dosis de las 34.4 millones de vacunas adquiridas a esa farmacéutica. De acuerdo al presidente Andrés Manuel López Obrador, mañana jueves 24 de diciembre iniciará la vacunación como un proceso de prueba que, obviamente, iniciará con las y los trabajadores de la salud.

Con esto, nuestra nación se convertirá en el primer país de América Latina en vacunar a su población contra COVID-19, que lamentablemente ha cobrado la vida de casi 120 mil mexicanas y mexicanos. Esto es un logro obligado del Gobierno Federal que lleva intencionalmente un rostro: el del canciller Marcelo Ebrard; y esto, por supuesto, lo coloca en una urna privilegiada que lo sitúa desde ya como candidato en las próximas elecciones presidenciales….la campaña por el Ejecutivo nunca termina.

Derivado de eso, no podemos hablar de intenciones buenas o malas por parte del gobierno encabezado por AMLO; no aplaudo ni critico, simplemente espero que las autoridades competentes lleven a cabo de manera estructural, práctica y eficiente, el proceso de vacunación establecido que está dirigido a toda la población y es totalmente gratuito.

Hay que destacar también que, en inicio, este tratamiento se efectuará en centros de salud de la Ciudad de México así como en Saltillo, Coahuila, debido a su ubicación con los Estados Unidos.

Por otra parte, algo que personalmente me mantuvo en la cordura y alejado de toda esta situación sanitaria, fue la creación de Chaanpal News (CN), el cual ha sido cobijado por grandes amigas y amigos con diferentes perspectivas que han hecho que, a casi un año de su creación, este portal digital pueda continuar su objetivo de informar y expresar desde una perspectiva pluricultural.

Y me tomo un breve momento para agradecer a mi hermana Patt, que fue la que vio por primera vez el diseño del logotipo y me dijo: “cámbialo a rojo” (nunca voy a olvidar eso #patitoscorp); también a Luis Méndez, que fue un gran impulsor de este proyecto desde su inicio; a Fernando Márquez a quien admiro desde el día que lo conocí y el que decidiera colaborar con Chaanpal, ha sido un privilegio enrome ya que lo defino como un motor potente e imparable de conocimiento, de lucha, resistencia y crítica social; a Alex Yañez por acercarse y poder llevar a cabo conversatorios en vivo con personas de distintas partes del mundo, para entender lo que sucedía con la pandemia a nivel global; a Dianita Cruz que me apoyó bastante como enlace con muchas y muchos de los invitados en estas mesas virtuales; así como a la Manina (Yola) por inspirarme con sus ideas, mantenerme siempre informado sobre la vacuna y también a ayudarme a contactar a muchas y muchos de los participantes de los streamings (gracias por Mérida siempre); claramente a aquellas y aquellos que decidieron darle voz a sus experiencias en los conversatorios; a Carlos E. Martínez por haberme enseñado tanto sin saberlo y ser hoy, editorialista de CN (Hala Madrid y nada más); al igual que el gran José Nava, columnista que ha sido siempre un cronista espectacular y lo único que le faltaba era una pluma ( que bueno que ya la encontraste); a Kathya Núñez por supuesto, que su inspiración e inteligencia son las más auténticas que existen, así como a Cecy Ortiz que está teniendo experiencias emocionales que solamente los viajes pueden dar, y que siempre voy a respetar y a querer (gracias a ambas por colaborar de vez en cuando con CN); a Cholo, Sam y Jor por compartir su pasión deportiva por la NFL (sin duda el mejor proyecto en el que he colaborado ha sido con ustedes); a mi familia que siempre va a ser lo más importante, a pesar de la distancia geográfica que hemos tenido en los últimos años, saben que la cercanía del corazón estará fundida siempre en nuestras almas (gracias por leer siempre); a la gente que me ha brindado su amistad y cariño a lo largo de los años; a las y los que van y vienen, y si se me pasó alguien, por favor discúlpenme; no me gusta ponerle nombres al agradecimiento que me ha llegado en la vida, y creo que debemos reconocer esta terrible experiencia que nos ha dejado este año para hoy poder decir GRACIAS…”gracias por la vida, gracias por los sufrimientos, gracias por las lágrimas, gracias por los consuelos, gracias por las risas, gracias por la salud, gracias por el aprendizaje, gracias por la unión, gracias por recordarnos que somos seres humanos y que lo único que tenemos seguro en nuestra vida somos nosotros mismos…gracias por el amor”

«No hay nada como volver a un lugar que parece no haber cambiado para descubrir en qué cosas has cambiado tú mismo» Nelson Mandela.

Jerónimo Ricardo Franco

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