Relatoria | 3er. Conversatorio de mujeres indígenas y afromexicanas

Por: Mto. Fernando David Márquez Duarte

El 27 de Noviembre se realizó el 3er. Conversatorio de experiencias de mujeres, en este conversatorio por primera vez se incluyó la participación de una mujer afromexicana además de la participación de una mujer indígena. Este conversatorio se realizó como una forma de resistencia hacia la celebración del “Día de Acción de Gracias” en Estados Unidos, ya que se ha impuesto una creencia falsa y opresiva en la cultura de Estados Unidos y de muchas personas fuera de Estados Unidos que celebran esta fecha. En la cultura estadounidense esta fecha se presenta como un día para dar gracias, emulando el supuesto agradecimiento que los invasores (pilgrims) de Europa brindaron a los pueblos indígenas en lo que ahora es Estados Unidos. La verdad es que esta escena nunca sucedió, y al contrario, los invasores despojaron de sus tierras a los pueblos indígenas de la región, y cometieron genocidio contra los pueblos indígenas. Esta fecha se ha convertido en una idolización del capitalismo, del consumo y de un pavo, y lamentablemente muchas personas que lo ‘celebran’ lo hacen sin saber ni importarles su significado real. En este conversatorio participaron Celfia Duarte, una mujer indígena Pirinda de Michoacán y Naomi Gallardo, una mujer afromexicana de Oaxaca, donde compartieron sus experiencias como mujeres indígenas y afromexcanas tanto de discriminación como de acciones que han emprendido para defender sus derechos y su cultura.

Celfia, mujer indígena Pirinda

Celfia es una mujer indígena Pirinda, originaria de la región de tierra caliente de Michoacán. Es licenciada en derecho litigante en comunidades indígenas. Hace 4 años junto con algunas colegas fundó el colectivo “Ente jurídico para indígenas”, que se centra en seguimiento y apoyo jurídico a pueblos indígenas, inicialmente brindaban asesoría jurídica a indígenas Purépechas que no hablan español y que habían sido encarcelados por delitos que los presos ni siquiera entendían porque nunca se les brindó traducción a su lengua, posteriormente se comenzaron a dedicar a brindar asesoría y capacitación en temas de participación política y en asuntos comunales a mujeres indígenas, que es en lo que se enfocan actualmente, Celfia ha trabajado en comunidades autónomas y no-autónomas; también ha trabajado en acompañamiento y asesoramiento en procesos de mediación comunal, que son procesos que se dan en las comunidades indígenas para evitar llegar a un proceso penal con autoridades no indígenas, ya que esto implica costos elevados, una duración extensa y dificultades para lxs indígenas. Así mismo explica que el grupo indígena al que pertenece, Pirinda, surgió de la unión entre Purépechas y Matlatzincas para resistir al imperio Mexica, sin embargo, argumenta que no todas las autoridades y legislaciones los reconocen como grupo indígena, porque se ha perdido el uso de la lengua y el uso de su vestimenta, sin embargo, la Constitución local de Michoacán si los reconoce en el artículo 38.

Respecto a las problemáticas que ha encontrado Celfia, la principal es el  machismo y la discriminación por ser mujer en las comunidades indígenas. Comenta que hay varias comunidades donde ha trabajado en que no se deja participar a las mujeres en asuntos públicos, en muchas comunidades no las dejan ocupar cargos internos, y en otras solo cargos secundarios. Este problema persiste aunque el instituto electoral de Michoacán haya establecido una normativa de equidad de género en los puestos de elección y candidaturas, ya que no es debidamente vigilado ni ejecutado. Otro problema que relata es que cuando llegan a ver candidatas mujeres, siguen estando los hombres manipulando a las mujeres, es decir, son las esposas o hijas de los hombres que tienen el poder en la comunidad y ellos siguen mandando por medio de ellas, incluso comenta que hay comunidades indígenas en donde las mujeres literalmente no tienen derecho al voto.

Celfia concluye resaltando que aunque las tradiciones de comunidades indígenas son muy bellas y se ha logrado mucho con el auto-gobierno respecto al uso eficiente y transparente de recursos para obras públicas aún falta mucho camino por recorrer en cuestiones de derechos humanos. Y agrega que, aunque aún hay muchos problemas con el tema de género en las comunidades su trabajo la llena porque han ayudado a muchas mujeres indígenas.

Naomi, mujer afromexicana

Naomi es una mujer afromexicana originaria de la comunidad Mártires de Tacubaya en Oaxaca. Declara que desde que era pequeña “tuvimos que emigrar para tener una mejor calidad de vida, porque en Tacubaya hay una gran marginación por ser comunidad afromexicana”. Es licenciada en derecho y fue presidenta del Ateneo de la Juventud en Oaxaca capital, donde se organizó un observatorio de derechos juveniles. Actualmente realiza capacitaciones para las comunidades afromexicanas en Oaxaca con el Instituto de Acceso a la Información Pública, para combatir las irregularidades y la corrupción.

Respecto a las problemáticas que se experimentan en las comunidades afromexicanas, Naomi concuerda con Celfia respecto al problema de machismo, así mismo comparte que se violenta el derecho a la educación, ya que no hay escuelas en todas las comunidades y no hay internet en muchas comunidades, factor que imposibilita la educación en esta pandemia por COVID. También existe marginación de la salud ya que en las clínicas de las comunidades no hay médicos, solo un enfermero (a). Así mismo comenta que las comunidades afromexicanas se dedican principalmente a la agricultura y con la pandemia esto ha sido afectado negativamente, disminuyendo el ingreso de las familias. Otro problema que lamentablemente continúa hasta hoy es el racismo, ya que desde su niñez ha sido blanco de burlas y discriminación por su tono de piel, por ser afro.

Naomi también comparto un poco de la cultura afromexicana de su comunidad, hablando sobre la danza típica de la misma que es la “Danza de los vaqueros”, sin embargo, argumenta que no es muy conocida su cultura y que se le margina de eventos culturales como la Guelaguetza.

Finalmente Naomi comenta: “Gracias por la invitación y por realizar estos foros para socializar nuestras causas y experiencias; hemos tenido que cargar con la invisibilidad desde hace muchos años y hasta ahora es cuando hay un reconocimiento; invito a las personas afro a que alcemos la voz desde nuestras trincheras”.

Conclusiones

En este conversatorio es interesante resaltar que las dos mujeres participantes resaltan el tema del machismo y la discriminación por género, así como el tema de la marginación de las comunidades donde no se tienen los servicios e instituciones gubernamentales de justicia, educativas, entre otras. Finalmente se resaltó que hasta 2019 se reconocieron a lxs afromexicanxs oficialmente en la Constitución Mexicana, y que hasta este 2020 se tiene a la primera senadora afromexicana Celeste, supliendo a la senadora Citlali Hernández. Así mismo se resalta la relevancia de la aprobación del dictamen que reforma el artículo 2do constitucional reconociendo como idiomas oficiales a las 68 lenguas indígenas en México, al mismo nivel que el español, así como la resolución del consejo general del INE aprobada en este mes (noviembre de 2020) para aumentar a 30 la cantidad de distritos a nivel federal que deberán postular candidatxs indígenas.

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