Por: Mto. Fernando David Márquez Duarte
El 20 de Noviembre se celebra el aniversario de la Revolución Mexicana que comenzara el 10 de Noviembre de 1910, logrando acabar con la dictadura autoritaria de más de 30 años de Porfirio Díaz en México. En este 110 aniversario de la Revolución (20 de Noviembre de 2020) se realizó el 2do. Conversatorio de experiencias de mujeres indígenas en línea, para que mujeres indígenas que luchan en defensa de sus derechos y de su identidad socialicen las problemáticas que viven y a las que se enfrentan, así como las acciones y/o proyectos en los que participan y que lideran para defender sus derechos, cultura e identidad como mujeres indígenas. En este conversatorio participaron Adilene Pérez, mujer indígena Mazateca de Oaxaca e Itzel Jarquín, mujer indígena Chontal de Oaxaca.
Mazatecas
Adilene Pérez es una joven indígena de la sierra Mazateca del estado de Oaxaca, quien actualmente se desempeña como consejera del Consejo Ciudadana de Seguimiento a Políticas Públicas (CONSEPP) del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), siendo la única mujer indígena actualmente en el Consejo. Adilene cuenta con una licenciatura en Derecho; así mismo es parte de JUVENTUD ACTUA MX, con la iniciativa de juventudes indígenas, para reformar la ley de las personas jóvenes del estado de Oaxaca, ya que advierte que esta no tiene una estrategia estatal de juventudes.
Una de las problemáticas que presenta Adilene es el ser madre como joven indígena, ya que las mujeres han sido históricamente vulneradas, y eso se acentúa al ser mujer indígena ya que comenta que a las mujeres en varias comunidades indígenas como la suya se les niega el derecho a estudiar, ya sea que las comunidades se rijan por usos y costumbres o por el derecho agrario es la misma situación; los hombres son los que toman las decisiones y son los único que tienen derecho a la tierra y a su herencia. También agrega que en muchas comunidades indígenas los hombres no dejan salir de la comunidad a las mujeres y que ven mal a las mujeres que buscan hacer incidencia en su comunidad. Adilene agrega que la razón de las protestas feministas es justamente reclamar los espacios de los que históricamente se les ha marginado a las mujeres.
Adilene agrega que los derechos de las personas indígenas lamentablemente continúan siendo vulnerados y comenta que el salir de su comunidad le ha hecho aprender muchas cosas y darse cuenta que como indígenas “somos grupos muy especiales con costumbres y tradiciones muy importantes y es un orgullo tener estas raíces, porque te das cuenta que son únicas, como la cosmovisión”. Sin embargo, declara que la discriminación está muy presente contra lxs indígenas, ya que el hecho de que el Estado no brinde servicios en su lengua restringe al acceso a muchos servicios y oportunidades, y reconoce la reciente aprobación del dictamen que reconoce a las 68 lenguas indígenas en México como oficiales al mismo nivel que el español, ya que al elevar las lenguas indígenas a rango constitucional esto permite que se creen políticas públicas en el tema. Incluso la discriminación causó que sus abuelos no le enseñaran ni hablaran su lengua con ella por la discriminación sufrida.
Por otro lado, agrega que para hacer incidencia es importante hacerlo de manera colectiva y que para cambiar los estigmas que se tienen hacia lxs indígenas, esta incidencia debe venir desde las voces de jóvenes indígenas. Finalmente llama a las juventudes a vivir de manera colectiva para llegar a cumplir sus objetivos: “no olvidemos al grupo que representamos y no olvidemos amar nuestra tierra y raíces”.
Chontales
Itzel es una joven indígena Chontal de la sierra sur Chontal, quien también es una joven madre. Itzel es una empresaria en su comunidad, buscando mejorar la calidad de vida de las personas en la misma, especialmente de las mujeres, así mismo es una promotora y protectora de la lengua Chontal y de su cultura. Itzel declara que su cultura está en peligro de extinción y que por eso trata de revitalizarla.
Itzel resalta los obstáculos de ser mujer, madre soltera e indígena, ya que declara que en las comunidades indígenas hay todavía mucha misoginia: “critican a las mujeres por como se visten, como hablan, por lo que hacen”. Por otro lado, comenta que en su comunidad indígena todavía los hombres no aceptan que las mujeres pueden ser empresarias, abogadas, lideres. Por lo anterior declara que se están enfocando en educar a la niñez sobre la equidad de género para quitar el machismo arraigado. Otro problema que comparte es que hay muchas mujeres que sufren violencia en las comunidades, que son maltratadas y abusadas por sus esposos, por lo que escapan de su casa y no tienen hogar porque al estar casada los padres ya no la reciben; al respecto trabaja en un proyecto de vivienda para mujeres en sus comunidades.
Otra problemática que resalta es la relativa a la falta de acceso a la educación. Itzel comenta que ha presentado proyectos que se le han negado por lo tener educación superior, como un proyecto para que llegue el internet a las 17 comunidades Chontales, a lo que Itzel declara “cómo quieren que tengamos educación si no tenemos acceso, no tenemos internet”.
Así mismo agrega que su papá le ha fomentado lo importante del trabajo en equipo: “ya que se logra más y eso debemos impulsar en las comunidades, trabajo en equipo de mujeres y hombres, acabar con esos estereotipos de que la mujer tiene que estar en la cocina, una mujer también puede trabajar en el campo”. Finalmente agrega “¡Nosotros ya nos despertamos y lo estamos demostrando no solo con palabras, sino con ganas de sumar, ya estamos hartos que nos tomen como tontos, nos sobra educación!”
Conclusión
Tanto Adilene como Itzel son luchadoras en defensa de sus derechos como mujeres indígenas y resaltan el machismo que todavía permea en las comunidades indígenas y que se necesita un cambio de cultura, y se necesita acceso a oportunidades como acceso a la educación y a trabajo. Estas experiencias compartidas muestran la necesidad apremiante de lograr que los derechos de las personas indígenas se aseguren en la Constitución, y se protejan efectivamente, así mismo que se respete su derecho a la auto-determinación.
