Opinión | ¿Por qué lloramos por la Ciencia en México? y el Síndrome MDO

Por Carlos Ernesto Martínez

Paradoja:

  1. Dicho o hecho que parece contrario a la lógica
    1. Para construir justicia social hay que retirar presupuesto de las Ciencias Sociales.
  2. Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones que aparentemente envuelven contradicción.
    1. Necesito todos los miles de pesos de mi investigación para poder ayudar a acabar con la extrema pobreza de la población.

Hace unos días estaba viendo, en la comodidad de mi casa, el 90´s Pop Tour. Sentado en la mesa abría la primera de un seis de cerveza cuando un invitado sorpresa aparece: MDO. En una primera reacción la canción me sonó:

                                   Yo, yo no hago más que pensar

y a veces quiero llorar

porque me acuerdo de todo

lo que hemos vivido y ahora no estás.

Evidentemente seguía sin reconocer al grupo pero qué más daba, la canción era buena y me sonaba de algún lado. Con entusiasmo y marcando el ritmo con el pie seguí bebiendo de la cerveza cuando de repente, la voz de mi mamá se escuchó. ―¿Esos quiénes son? ―preguntó desde su cuarto. Le respondí que ahí decía que MDO pero que ni idea―, a ver, ponle pausa, deja ir a ver qué tan viejos están.

            En el trayecto de su cuarto a la sala, le alcancé a preguntar que si sabía quiénes eran. Respondió que sí y me preguntó que si yo no. Con un silencio que lleva implícita la respuesta de mi parte, ella dijo que era un grupo que se había formado después de Menudo; eso explicaría el por qué, posteriormente, cantarían “Súbete a mi moto” y “Claridad”. 

            A la mañana siguiente, con la característica cruda de alguien que se la pasó rememorando recuerdos falsos, principalmente porque durante los 90´s tenía de 0 a 5 años, me sentía desganado pero con la pregunta constante “cómo es que me sé las canciones de MDO/Menudo, MDO lo entiendo, es del 2000, pero Menudo, me antecede demasiado cómo para sentir sus canciones”.

            Porque no solo me embriagué con los 90´s y MDO, sentía cada canción como si mis mejores años de juventud hubieran ocurrido en esa época…no en esta de “pinche pandemia” donde tengo que estar bien “pinche encerrado” viendo como me salen más “pinches arrugas” y donde el “pinche dolor” de rodilla es mayor.

            En una búsqueda superficial encontré que fue en 1997, cuando el creador y productor de Menudo, Edgardo Díaz, vendió los derechos de Menudo, a una compañía en Panamá y que posteriormente crearían el concepto MDO con lo que fuera la última alineación de Menudo. Cabe resaltar que el concepto de Menudo era una boy-band capitalista, es decir, importaba la marca, no los integrantes, por ello tanta rotación de personal.

            Sin embargo, en aquellos finales de la década de los 90´s e inicios del nuevo milenio, la banda no fue tan bien recibida. Logró dos principales hits “Te quise olvidar” y “No puedo olvidarme de ti”, que sí la ponen en el karaoke a huevo las cantp, empero, no lograron trascender más allá de eso y desaparecieron. Años después, por la influencia de algo más grande que ellos (la nostalgia) volvieron a los escenarios bajo el nombre de MDO pero retomando también canciones de Menudo; los ovacionaron, los corearon y probablemente bailaron a su ritmo cada uno de los espectadores…pero, probablemente, muy dentro de ellos, al igual que yo, sabíamos que ninguno de ellos era Ricky Martin, o Draco Rosa, o Johnny Lozada; algo faltaba pero era lo que teníamos y con eso había que disfrutar.

Y bueno, ¿todo lo anterior para qué? Bueno, fácil, así como la memoria y la nostalgia nos juegan malas pasadas sobre nuestros recuerdos, que le imprimen mayor valor a lo vivido o, incluso, a construir recuerdos falsos, puede suceder de la manera inversa; que un recuerdo tan fuerte del pasado provoca que las vivencias del presente tengan mayor valor del que deberían tener.

En mi caso, cuando era infante en mítines que estaban ya por terminarse, ponían siempre dos canciones “Agárrense de las manos” y “Claridad”; probablemente desde ese entonces asociará a Menudo a vivencias felices, porque íbamos todos en familia, y por eso sus canciones no solo me suenan sino que me son familiares en la actualidad, las cante quien las cante.

Lo mismo puede suceder con personas que quizás leyeron a un autor cualquiera, les encantó ese libro, colocan a ese escritor en categoría de “genio” y de ahí todo lo que lean de él o ella les parecerá igual de bueno. Eso se puede extrapolar a cualquier cosa y debe haber un término psicológico para eso que desconozco, pero que bautizaré y acuño como el “Síndrome MDO”.

Cuando era niño, adolescente y posteriormente joven, siempre llevé materias relacionadas a “las ciencias”, las cuales en una primera edad solo entraban Biología, Física y Química, chinguen a su madre todas las demás. En años posteriores tuve materias de Filosofía, Literatura, Arte, Psicología y otras cosas que me abrieron el espectro del conocimiento pero en todo eso siempre estaban presentes esos seres místicos, incomprensibles para mí, por lo cual cursé tantos extraordinarios (lo bueno es que eran baratos), que eran: científicos.

Y no me voy a poner a atacar el sistema educativo, básicamente todo siempre fue memorizar nombres, lo que sea que hayan descubierto o inventado, fechas, utilidad y, de nuevo, chingo a su madre todo lo demás. La única cosa que siempre dejaron clara mis profesores es que esas personas, científicos, eran los más inteligentes y que por su trabajo, teníamos lo que teníamos.

―Ustedes, mocosos sin futuro, siempre háganle caso a los científicos, ellos saben lo que hacen porque usan el método científico, y no duden. Así como antes obedecíamos a la Iglesia fielmente, ah pues así mero síganle con los científicos, ellos saben qué pedo porque son bien truchas. ―Obviamente es una exageración, no lo dijeron tal cual pero la idea era esa, personas sumamente inteligentes, que les pagaban por…pensar…y decir en donde estábamos mal, en descubrir nuevas explicaciones a diferentes fenómenos y sucesos; y, lo más importante, encontrar soluciones. Así como en su momento el ser abogado o doctor (médico), augura estatus; los científicos eran la nueva tendencia.

Y lo están siendo de nuevo ahora que se han cortado los fideicomisos que daba el gobierno, que la labor de la gente inteligente se pone en riesgo, y donde algunos sectores de la población, tampoco todos, están de su lado, exigiendo que esos estímulos económicos regresen, que un país sin Ciencia no tendrá progreso y, por ende, no mejorará la calidad de vida de la población. Creo que, a “ciencia cierta” solo sabemos que los científicos hacen Ciencia y ya. Nos repitieron hasta el cansancio que eran inteligentes y con eso nos quedamos para defenderlos. Nuestro pasado influye en nuestras experiencias del presente: Síndrome MDO.

Solo por jugar un poco al abogado del diablo, ya en su momento se tuvo mucho apoyo a la ciencia, inversión y tecnología; se llamó Porfiriato y todos sabemos que así como que justicia social, bienestar y dignidad para toda la población, pues, tampoco hubo, así que no necesariamente todo va pegado con seguido. Pero de que es importante que un país desarrolle Ciencia, claro que lo es, de eso no hay duda, más que nada para ser competitivos y, principalmente, autosustentables, pero ese es otro tema.

Regresando, durante muchos años nos han pedido respetar y admirar la “inteligencia”, por eso a la gente que sabe pues se le reconoce y, de nuevo, quién va a saber más que un científico, por eso casi nunca se cuestiona su trabajo. Sin embargo, mucho de ese quehacer sale de los impuestos de la población, pagamos por algo y muchas veces no sabemos ni porqué estamos pagando. Y vamos, personalmente soy un entusiasta por aprender cosas solo por el hecho de aprender, pero, también, si parte de mi dinero se va en impuestos pues, es natural que quiera un beneficio o mejora en mi realidad.

            Fácil, cuando uno paga sus impuestos al municipio espera contar con alumbrado y la calle sin baches, si eso no pasa, pues uno se enoja y probablemente deje de pagar; pero a veces, los responsables de esas áreas dan informes anuales a la población, a lo mejor no pudieron tapar los baches pero remodelaron un parque y bueno, algo es algo, peor es nada dicen.

Con la ciencia que se costea desde los bolsillos del contribuyente no sucede eso. A lo mejor dan su informe pero es para sus pares, a lo mejor realizan alguna publicación, evento o seminario, pero, de nuevo, para sus pares, para citarse entre ellos y continuar con el trabajo científico. Para la población en general, alejada de ese ambiente (que es la mayoría), ni se enteran y su calle sigue llena de baches.

Reconociéndome ignorante, solo me referiré a las Ciencias Sociales, todas las demás quedan fuera, ya que alguien más las defienda o ataque. En palabras breves, las CS en México han aportado conocimiento en sistemas políticos, desarrollo económico, identidad nacional, democracia, ciudadanía, derechos humanos, leyes; instituciones y, vamos, todo donde haya personas y sociedad, están las CS.

Sin embargo, pues, el conocimiento que arrojan los científicos sociales ha quedado en solo ser una plataforma conceptual, es decir, palabras bonitas que describen y explican pero pues ahí, que no propician una acción.

Pero, para ser justos, pongamos un ejemplo bastante sencillo. En cualquier ciudad hay una ruta de transporte que cruza gran parte del territorio y nos hace darnos cuenta de las grandes diferencias que hay en un espacio. Imaginen ahora tener que interpretar y trabajar científicamente con todo eso, con el rigor que implica hacer ciencia, es demasiado complicado; por eso encuentro un poco absurdo cuando políticos o población exigen respuestas, pronósticos o soluciones infalibles que acaben de inmediato con los problemas sociales; cuando la misma multiplicidad de fenómenos y diversidad de una sociedad es notoria. Es como en la medicina, un solo medicamento no funciona para todo.

Aunque, también uno se pone a pensar, ―Está bien, la ciencias sociales no pueden dar para todo pero no mamen, todo parece ponerse peor siempre, neta, ¿a alguien le ha beneficiado algo? ¿A quién sea?.

Y a lo mejor ya los científicos han encontrado algo pero son los gobernantes quienes no quieren aplicarlo pero, entre son peras o son manzanas, la gente sigue pagando impuestos y cada vez más ¿dónde está fallando la relación? ¿Es el gobierno que no quiere cambiar las cosas y solo toma lo que le conviene para mantener el poder? ¿Son los científicos que solo quieren hacer conocimiento por el conocimiento y compartirlo entre pares para mantener el status? ¿Al gobierno le vale tanta madre la ciencia que prefiere darle solo dinero y ya para que dejen de llorar y quedar bien con otros países aunque nunca aplique nada de lo que se traduce? ¿Será que la ciencia sí ofrece resultados y soluciones pero le vale tanta madre compartirlo con la población y por eso uno ni cómo enterarse ya que todo está en un idioma parecido al español pero incomprensible para la mayoría?

No sé, veo que desaparecen fideicomisos, estímulos y apoyos, becas y cuanto más pero llevo 8 años pagando impuestos y las dinámicas sociales, pues, las veo igual de jodidas y peor. Veo a gente en redes tachando al gobierno de ignorante y de acabar con el conocimiento del país pero ¿qué es lo que lloran? Veo a gente defendiendo la labor de los científicos pero ¿no será que solo estamos extrayendo ese discurso de nuestra infancia de que son personas muy listas y que de ellas vendrán las soluciones y los cambios positivos a futuro?

Me sigue sonando al Síndrome MDO y después de todo, pues…

yo no hago más que pensar

y a veces quiero llorar

lo que hemos vivido y ahora no estás.

 porque me acuerdo de todo

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