La sexualidad juvenil y el paso de las generaciones

Por Carlos Martínez

Con los años siento que mis valores han ido cambiando, por no decir que se están presentando. No es que no los tuviera pero, por ejemplo, para mí seguir una ética era algo muy complicado cuando era joven (principalmente porque nunca entendí esa materia), me era más fácil simplemente no hacer nada (y pasar con 7) y dejar que lo propio de mi generación me definifiera sin preocuparme por ello ni cuestionarlo. Con los años y la ancianidad que me caracteriza, he comenzado a pensar; a veces con éxito.

            Y pareciera que en estos tiempos, la juventud piensa continuamente en el sexo y, en este confinamiento que va mucho más allá de los cuarenta días prometidos, yo por más que pienso, no me acuerdo de cómo era.

            Normalmente no me gusta hablar de la intimidad (cada persona es libre de hacer y dejar que le hagan en la cama) y mucho menos de la mía pero si he de ser sincero, yo era una fiera. Y digo era porque es una actividad en la que uno tiene que practicar continuamente para mejorar su técnica; con tres semanas se pierde y hay que comenzar de nuevo.

El movimiento pélvico asesino, que la monja en bicicleta, la cadena del mono, el puño del mono, el mono, el corredizo también conocido como el sonoro. Uno tiene que estar viendo tratados y actualizando conocimientos para ser material de apareamiento. Sin embargo, todo lo anterior solo deja ver mi edad.

Yo soy de la vieja escuela, de esa que aplican el amar a la antigua y bailar un reggaeton lento (de esos que no se bailan hace tiempo), es decir, de esa generación que se acercaba a hablarle a la chica y veía hasta dónde llegaban las cosas. Pero algo cambió, con los años me fui quedando atrás, los versos de Sabina y las coplas de Serrat ya no sirvieron para enamorar, en cambio, expresiones como el “¿on tas? Te pago el Uber” vinieron a mermar las posibilidades de amar.

He vivido en Tijuana toda mi vida, salvo un periodo corto que habite en otro país en donde, al decir mi lugar de nacimiento me decían “Tequila, Sexo y Marihuana” y pues la verdad en ese momento les decía que sí pero ahorita pienso que si volviera a sucederme algo igual tendría que responder algo como “más bien, Leche sin lactosa, Hentai y una Tizana”.

Dicho sea de paso y para recordar un poco de las épocas locas, en esta pandemia intenté tener coito e hice lo mismo que cualquier persona de mi generación: abrir un perfil de Tinder. Quizás mi descripción fue lo que falló pero es que tampoco estoy ya en edad de algo de una noche, ya tengo que pensar a futuro y en la posibilidad de juntar los puntos del AFORE.

            El encierro ha causado un agujero en mi alma y espero con suerte rellenar el tuyo. Busco una chica de confianza y confiable (de preferencia que tenga la prueba del COVID y que haya dado negativo). Debes tener ambos riñones y no consumir sustancias que los deterioren. Si tu tipo de sangre es O+ sería un extra.

Cuando uno considera el mundo desde su visión, en mí caso como un anciano de 26 años, hay muchas cosas que no alcanza a comprender ni asimilar. Pareciera que en ocasiones todo cambia tan de prisa y que uno solo se está quedando atrás, en la soledad, y claro que puede ser renuente a estos cambios, y trata de insertarse en el tiempo pero con actitudes del pasado.

Claro, a momentos la gente pudiera tomar posturas más agresivas y colocando etiquetas que invitan más a la confrontración que al intercambio. Generación Mazapán, de Cristal, Millennials, y otros tantos que se pronuncian solo para tratar de desvalidar algo que no se comprende y ni se quiere comprender. El sexo, escaso en mí, ha sido una acción que aunque se da en la intimidad, siempre está en la discusión pública.

Ahora que estamos casi llegando al final y que según la curva ya se va a aplanar ahora sí, pronto estaremos de vuelta en la calle. El sexo y el amor son de quien lo trabaja, se pueden emitir recomendaciones pero no imposiciones. Y si me ven en Tinder, denme un like. Soy buena gente y con la experiencia que da la edad.

Carlos Ernesto Martínes

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