En mayo, una voluntaria de la No Name Kitchen habló con un joven de Afganistán por teléfono. Quería conocer cómo estaba la vida en el campo donde este chico había sido forzado a vivir, encerrado. Y el chico le contó que él y, al menos 50 personas más, se habían ido escapando de esos campos y vivían escondidos en bosques de las afueras de Sid.
Las personas en tránsito en Serbia estaban forzadas a vivir en campos rodeados de policía y de militares (en el caso de Sid). Si una persona migrante caminaba por la calle, lo detienen y lo vuelven a encerrar. Entonces ¿cómo comían estos chicos? ¿cómo compraban lo necesario? Llamaban a un taxista, le encargaban comida y le pagaban el viaje y la compra.
Cinco días más tarde, ¡ya había tres voluntarios de la No Name Kitchen en Šid dispuestos a comenzar a ayudar a las personas! (una chica local y dos chicos que pasaron la cuarentena en Serbia).
Nuestra casa y almacén habían quedado cerrados cuando, al decretarse el estado de emergencia en Serbia, las autoridades se llevaron a la fuerza a todo el mundo a los campos (las informaciones oficiales apuntan a que los campos pasaron de tener 6.000 personas a contar con 9.000 en unos días). Esto se tradujo en falta de ropa limpia para todos, falta de acceso a agua caliente para ducharse, de productos de higiene. Los campos estaban custodiados por el ejército, por lo que escapar era casi imposible.
Estos campos estuvieron totalmente cerrados y custodiados por las fuerzas de seguridad hasta hace un par de semanas.
Aún así, no se ha registrado ningún caso de Covid-19 entre la población refugiada y migrante. Lo que sí se han registrado muchos casos de abuso policial dentro de estos recintos (Las organizaciones locales defensoras de derechos humanos así lo han ido documentando, con la poca información a la que podían tener acceso).
Al principio, el número de personas oscilaba enormemente: algunos días 30 y otros 100. Ahora hay una media de 120 personas al día.
Desde el 15 de mayo que se retomaron las actividades, hasta el 12 de junio NNK ha repartido:
- Comida para asegurar que, todas y cada una de las personas viviendo en el bosque tenga, al menos, una ración caliente al día. Al principio se distribuían paquetes y herramientas para cocinar. Ahora se lleva comida cocinada.
- Casi 300 prendas de ropa. Las personas piden qué necesitan y si lo tenemos en el almacén, les damos la que se ajuste a su talla. ¡NECESITAMOS DONACIONES DE ROPA DE VERANO PARA HOMBRE TALLAS M y S!
- Si puedes ayudar en este aspecto, contacta con Logistica@nonamekitchen.org para organizar una donación.
- Más de 60 zapatillas deportivas. No podemos dar más porque no tenemos disponibles. ¡NECESITAMOS CALZADO DESDE LA TALLA 40 HASTA LA 43!
- Más de 300 lotes con productos de higiene
- 140 sacos de dormir o mantas y decenas de esterillas para dormir y mochilas
- 70 personas han recibido atención sanitaria básica
- Servicio de lavandería: las personas que necesitan lavar su ropa, nos la dan y la lavamos a 60º y devolvemos seca. La higiene es muy importante para evitar enfermedades en la piel.
Estamos felices de estar de vuelta pero la situación es cada vez más complicada para las personas: su existencia se criminaliza, sus derechos básicos han sido eliminados. Al tener que vivir escondidas, tienen menor acceso a agua limpia Las personas quieren ser escuchadas. Quieren llegar a un lugar en el que pedir asilo o comenzar una vida segura y tranquila. No aspiran a vivir encerradas en campos haciendo colas para recibir un plato de comida.
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Dona: http://www.nonamekitchen.org/ayudanos/
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