- La existencia de un sistema laboral mexicano débil y precario agrava las condiciones de las y los trabajadores en el actual contexto.
- La protección de la vida deber ser un elemento fundamental para garantizar el trabajo digno.
- Hacemos una llamado a las autoridades, empresarios, a los sindicatos a tomar medidas integrales para proteger la vida, integridad y el ejercicio de derechos humanos laborales.
En el marco conmemorativo del Día Internacional del Trabajo las organizaciones que forman parte de esta Red, externamos nuestra preocupación por las condiciones y violaciones a sus derechos laborales que enfrentan las y los trabajadores del país en el contexto de la emergencia sanitaria que vivimos.
Esta pandemia ha evidenciado y exacerbado las debilidades en la protección y el ejercicio de los derechos humanos laborales como la falta de condiciones laborales dignas, el ejercicio integral de estos derechos, los vacíos en la normatividad vigente, su falta de implementación, así como la poca coordinación y colaboración entre el sector público y privado para desarrollar e implantar estrategias en beneficio de las y los trabajadores.
Según cifras oficiales, entre el 13 marzo al 6 de abril se perdieron más 346,878 empleos, es decir, un número mayor al equivalente al número de empleos generados en todo 2019, lo que solo representa un panorama previo de las dimensiones del problema de desempleo que nos aguarda cuando finalice la emergencia sanitaria.Sin duda la protección de la vida y la salud es primordial en esta situación, sin embargo, no se debe dejar de lado que todos los derechos merecen ser respetados y protegidos.
Los derechos humanos laborales no son la excepción, sobre todo cuando su afectación genera impactos a un corto, mediano y largo plazo, influyendo en un aumento del desempleo, incremento de la pobreza, reducción de condiciones laborales, entre otros.
Los impactos en términos laborales han sido diferenciados y aquejan en mayor medida a grupos y sectores de la población (trabajadoras y trabajadores de maquilas, del hogar, mujeres, migrantes, pueblos y comunidades indígenas, juventudes, entre otros) que ya vivían bajo condiciones de precariedad y que se agravan en este contexto.
Nos alarma el incremento de prácticas violatorias de derechos humanos laborales en que han incurrido algunas empresas y empleadores, así como la falta de sensibilidad del gobierno ante este problema para actuar de manera más efectiva en la protección de estos derechos.
Es importante que los empleadores y el gobierno federal garanticen condiciones dignas de trabajo a las personas que se encuentran laborando en las actividades esenciales, privilegiando la protección de su vida y salud, respetando plenamente su voluntad. Reiteramos que un trabajo digno implica un trabajo seguro.
En ese sentido, es primordial generar condiciones de información y diálogo efectivo entre las partes, en que el que las autoridades en materia de trabajo puedan significar un verdadero contrapeso para eliminar las condiciones de desigualdad que han experimentado de manera histórica las y los trabajadores.
Es deber de todas y todos actuar dentro del marco legal laboral para dejar de incurrir en prácticas que violan estos derechos, por lo que un acceso efectivo a la justicia laboral cobra especial importancia en este contexto.
Es necesario reconocer y atender en las principales deficiencias que afronta el país en materia de justicia laboral para garantizar estos derechos.Reconocemos que la emergencia sanitaria nos enfrenta ante diferentes retos y ante eso la solidaridad y el respeto será lo que nos sacará a todas y todos adelante; sin obviar la corresponsabilidad entre el gobierno y las empresas en este contexto para no seguir agravando las condiciones laborales.
Ante lo expuesto, hacemos una llamado a las autoridades federales, estatales y municipales, al sector empresarial, a los sindicatos, a las instituciones responsables de vigilar y resguardar los derechos de las y los trabajadores del país a tomar medidas integrales, adecuadas, proporcionadas y con estricto apego a la normatividad vigente a nivel nacional e internacional para proteger la vida, integridad y el ejercicio de derechos humanos laborales.
